Edificación del palacio 1309-1399

El Palacio de. Valldemossa (1309-1399) El rey Jaime ll de Mallorca mandó edificar este palacio a principios del siglo XlV, para que su hijo Sancho, encontrara alivio a su asma. Se cree que lo construyó sobre el viejo alcázar de un valí moro: Mussa o Muça, del que provendria el nombre de Valldemossa. Era uno de los castillos rurales de descanso de la dinastía mallorquina. El halconar del palacio y el camino que lo unía con la casa real del Teix nos muestran como la caza era la actividad principal. Conocemos las estancias de Jaime ll, Sancho I, Jaime lll y Juan I y están documentados constantes trabajos de mantenimiento: Paga a Bemat Tarragró carpintero, arquitecto del señor rey en Mallorca... la reparación de las galerías de la habitación llamada de la reina, en el palacio real de Valldemuça. en peligro de caerse


El palacio estaba distribuido en torno a un patio. Al norte, la sala regia, decorada con relieves de ciervos, comunicaba con la planta baja de una torre donde el rey tenia su habitación. Al sur una gran cocina y el almacén. Se entraba por un portal de piedra viva y una escalera de caracol conducía al primer piso. Al oeste, las dependencias de la reina y al este, unos anexos. Los edificios estaban precedidos de pórticos con bóvedas ojivales.

La primitiva Cartuja 1399

Acabada la dinastía mallorquina el palacio cayó en desuso. En 1399 el rey Martín I de Aragón lo cedió para convertirlo en cartuja. Los monjes transformaron la plaza de armas en claustro y cementerio; cinco salones en celdas, la prisión en refectorio, la despensa en sacristía, la cocina en iglesia y un almacén anexo en capitulo. Otras piezas se destinaron a cocina, homo, bodega, hospedería, conrería y caballeriza.

Este claustro de Santa María se edificó en los siglos XVI y XVll, en las vertientes este y oeste se abrieron seis capillas para las misas privadas de los monjes, de las que queda intacta la primera. Al sur había nueve celdas y al norte la primitiva iglesia gótica, que desapareció en el siglo XIX, hoy sala de conciertos. Las pinturas son de R. Anckermann (1842-1907) y narran escenas de la historia de Valldemossa. En 1717 se inició la gran ampliación de la cartuja, con nuevos corredores, celdas e iglesia, aunque estas antiguas edificaciones siguieron utilizándose.

Monjes Cartujos

Durante más de cuatro siglos los monjes cartujos habitaron los muros de este Monasterio.

La etapa privada 1835

En 1835 se produjo la desamortización y definitiva exclaustración de los cartujos. que se vieron obligados a dejar el monasterio. Éste pasó a manos privadas. Esto explica la decoración actual, típica de un casal mallorquín, resultado del cambio y de la adecuación al nuevo uso residencial. Desde entonces los huépedes que han pasado por la primitiva cartuja han contribuido a enriquecer su historia: Rubén Darío, Azorin, Unamuno, Santiago Russínyol, Eugeni d’0rs. . .

Chopin- George Sand

Chopin realizó un viaje a Mallorca acompañado de la escritora George Sand en 1838. Alquilaron una celda del monasterio de La Cartuja de Valldemossa donde Chopin compuso algunas obras tales como alguno de sus Preludios y una Polonesa, Chopin, al regresar a París, vendió su piano en Mallorca a la familia Canut.
Por su parte George Sand escribió el famoso libro " Un Invierno en Mallorca " donde criticaba los usos y costumbres de los habitantes de Mallorca